¡Buenos días!
¿Qué tal estáis? ¿Cómo os está tratando la semana?
El tema que propone esta semana el blog The broke and The bookish es encontrar aquellos libros que hayamos abandonado por una razón u otra. Debo aclarar que no todos los que hay en la lista no vaya a leerlos, si no que aún no he encontrado el momento correcto para hacerlo.
Hace un tiempo si que era de abandonar cruelmente libros a diestro y siniestro sin pararme a meditarlo, ahora en cambio, intento seguir con la lectura porque no sabes si te va a acabar gustando. Hay veces que he querido dejar de leer un libro, y al final, se ha convertido en uno de mis favoritos.
Sirenas de Amanda Hocking. Hace mucho tiempo que me leí de esta misma autora su saga Lazos de sangre y me gustó mucho, por lo que quería probar algo más de ella. Empecé Sirenas por el mero hecho de que no había leído nada sobre el tema, pero fue una decepción absoluta. Abandoné el libro hacia la mitad porque no me estaba gustando. Seré yo, serán las sirenas que no me hacen gracia o vete tu a saber, pero es una de las lecturas abandonadas que no retomaré.
El ritual de Adam Nevill. El año pasado me propuse leer género de terror. Tan valiente de mí pensé: Venga Anita, que es un libro, que no está más que en tu imaginación, no tengas miedo... ¡Vaya que no lo tenía! Empecé un montón de libros de terror pero los de este autor fueron los que más canguele me dieron. En particular este, no es que me diera miedo, me dio más asco (ese asco profundo) que otra cosa. En serio, no puedo con el género, llamarme gallina xD.
El jurado de John Grisham. Me encanta la novela negra, todo lo que tenga que ver con crímenes, sangre y por supuesto, investigaciones. Esta novela en particular me la prestaron y debo decir que me estaba gustando el planteamiento, la historia y todo, pero había un pequeño problema: no conseguía mantenerme enganchada. Al final empezaba otros libros, me centraba en ellos y dejé de lado este. No descarto leerlo en un futuro.
Endgame: La llamada de James Frey. Empecé este libro cuando estaba muy saturada de distopías y si a eso le añadimos la cantidad de personajes, linajes y datos de este libro, me agobié. No conseguía seguir la historia, no recordaba que personaje era de que linaje, de donde era, vaya nada... Parecía que estaba jugando al Quién es quién, por lo tanto decidí apartarlo para cuando no esté tan saturada y pueda leerlo sin problemas.